En su charla nos habló de que hoy en día la gente había perdido la capacidad contemplativa y pasaba por las exposiciones como radares, escaneaban en vez de contemplar. Al día siguiente, le escribí un email, pero nunca llegó a contestarme. Así que lo publico aquí, por si aquí lo lee:
“Respecto a lo que comentabas sobre la capacidad contemplativa de la gente, soy como decías, como un radar, puedo recorrer ciertas exposiciones en 3 minutos, depende de los metros que tenga la sala. Sin embargo, en otras, no consigo avanzar de una obra a la siguiente porque me enamoro de cada “pieza”, me enganchan y quiero disfrutarla, conocerla, me acerco, me alejo y se me llenan los pulmones de la magia que emana la obra, e incluso, repito y vuelvo a visitar la exposición otro día más y otro. Pero eso me pasa con Igor Mitoraj, con Pablo Gargallo, con Picasso.
Sin embargo, cuando veo un urinario, mierda enlatada, una virgen negra hecha con penes, un perro atado muerto de hambre, una lechuga en una piedra, una piedra en una lechuga, una lechuga sin piedra o una piedra sin lechuga… me aburro. Si pretendían provocarme, me provocan, pero indiferencia, si pretendían que dedicara un segundo de mi vida pensar lo que querían decir, que dediquen ellos todo el tiempo que quieran a pensar en lo que yo quiero decir cuando me paso de largo ante ese tipo de obra (mi acto de pasar de largo con cara de besugo ante ese tipo de cosas es mi forma de expresión artística, es mi propia performance, podría titularse “ninguneando a la nada”).
Entonces, ¿he perdido la capacidad contemplativa? Como dicen aquí… depende…
Creo que lo que ocurre es que la gente, excepto la clase política, se ha vuelto más exigente y más culta y muchos artistas actuales se han quedado estancados en 1917, mientras en el Museo del Prado continúa y continuará habiendo colas y colas.
El ser humano es así, se vuelve exigente. Y me consta que hay mucha gente como yo, pero que por esnobismo no se atreven a decir en público lo que sí me confiesan en privado, que cierto tipo de arte no les dice nada.”
David, como no te pierdes una, supongo que asistirás a la presentación el 17 de octubre del Hartismo. Nos vemos allí.