|
Ayer, después de pintar un poco, asistí a un nuevo episodio del curso “Arte contemporánea e actual nos séculos XX e XXI” en esta ocasión, el catedrático de Historia del Arte, Antonio Garrido, nos explicó con su habitual desparpajo y su vehemente y didáctica elocuencia, lo que ha ocurrido con la escultura desde aquellos maravillosos años en los que el virtuosismo era un elemento más de la escultura, hasta el ready-made. Corrientes estas últimas que han sido una auténtica bicoca para los incapaces… Quizás por eso el arte se ha estancado. Creo que hay demasiadas rémoras frenando el arte, al rebufo de “tiburones disecados”. Poco a poco, voy formando mi criterio artístico. Pero todavía tengo la mente abierta, porque, como dice una canción de hip-hop que acabo de escuchar: “No juzguéis si no sabéis, abrid vuestras mentes y seréis conscientes de todo eso que tenéis enfrente pero que aun no podéis ver. Alguien dijo que si vives con el puño cerrado nunca tendrás nada el día que abras la mano. A veces se aprende hablando, pero los sabios son sabios porque cuando habló alguien más sabio supieron estar escuchando.” El panorama, lejos de desmotivarme, es un acicate más para seguir practicando y aprendiendo. Lo que más echo en falta de este curso es el debate al final… yo todavía no me atrevo a preguntar, por no decir “perogrulleces”, pero a medida que avancemos por las siguientes corrientes sin encontrar respuestas, tendré que saciar mis dudas de alguna forma.
|